4/7/07

La necesidad de transparencia en las interfaces desde el punto del usuario y los brakdowns.

Cuando el niño mete los dedos en el enchufe se produce una disfunción, dos elementos que nunca deberían entrar en contacto terminan por tocarse y generan un cortocircuito. Winograd y Flores llaman a esta ruptura un "breakdown". La mejor prótesis es aquella que no se siente, la que nos permite concentrarnos en el trabajo que debemos realizar. En este sentido, y conectandolo con el tema en cuestión, podría afirmarse que una buena interfaz debe tender transparencia y no disturbar la función principal (navegar en la red, escribir con un word-processor, dibujar con un programa de gráfica vectorial). Pero el martillo antes o después se rompe, o el clavo se tuerce, o se raja la madera a lo largo de la veta, en estos casos la prótesis se vuelve visible, la "sentimos": estamos en presencia de un "breakdown". Gran parte del trabajo de los proyectistas de interfaces consiste en prevenir los posibles "breakdowns", reduciendo al mínimo las posibilidades de que se produzcan y creando dispositivos en grado de permitir una recuperación inmediata de la función interrumpida.
Pese a todo esto los "breakdowns" no son tan detestables como parecen. Si la interfaz tiende a desaparecer cuando la utilizamos, si la mejor prótesis es aquella que no se siente, entonces es obvio que para estudiar su mecanismo tenemos que "romper" la extensión creando una fisura. El primer paso para entender cómo está hecho un martillo es dejar de martillar. Por todo esto decimos que el proyectista de interfaces -o el investigador de los dispositivos de interacción- tiene que promover estas rupturas, forzando la interfaz para ver hasta donde "aguanta". Es decir que el conocimiento -no sólo de las interfaces- avanza a puro golpes de "breakdowns": éstos cumplen una función cognitiva muy importante "revelándonos la naturaleza de nuestras prácticas y de nuestros dispositivos, volviéndolos simplemente presentes, quizás por primera vez".


Bibliografía:
"Los enchufes y los niños: que eso no se dice, que eso no se toca", Carlos Scolari
http://www.modernclicks.net/ciberc.html